El problema de vivir la vida como si cada opción fuera válida, es decir, bajo la filosofía de que todo pasa por algo y para algo, hace que los caminos sean variados y el resultado relativo, donde no importa la opción en sí sino el lugar donde te lleva tu elección. Es decir, no se persiguen objetivos fijos, ya que estos se van creando y también van cambiando... y al final la vida se encarga de poner todo en su sitio, de ponerte en el lugar correcto, con la gente correcta, viviendo aquello que tienes que vivir, importando bien poco si la opción final persigue el objetivo inicial... ¡la vida persigue el fin!

Camino a Berlin Febrero 2010


viernes, 15 de julio de 2011

¡Feliz cumpleaños Abuela!

Hace poco más de un año, el día 3 de Mayo del año pasado, yo recibía la noticia que más tristeza me ha causado en toda mi vida. Mi abuela Eliana había muerto. Mi sentimiento fue parecido a si una espada me hubiese atravesado de lado a lado. El amor que yo siento por mi abuela es tan grande que la pena de saber que nunca más estaría con ella superó mis fuerzas en aquel momento. Debo admitir que me derrumbé, que nada me pudo consolar hasta que sentí que ella se decepcionaba de mi por pensar que estaba muerta. Ella por fin era feliz , por fin había alcanzado el cielo.


Hoy, 15 de Julio celebrábamos cada año su cumpleaños, y como cada año la voy a felicitar, porque no he dejado de sentir ni un segundo de mi vida su presencia, porque tengo la convicción de que ella sigue aquí, conmigo, que vigila mis pasos y que me cuida... 


En el año 2008 estuvo a punto de irse, pero sobrevivió. Sólo Dios sabe cuánto pedí volver a verla... y me concedieron la gracia. La última vez que estuve junto a mi abuela fue en abril del 2009. Sin embargo, cuando estuve a punto de perderla, en el año 2008, escribí una carta, con todo el sentimiento que me despertaba mi abuela y con la desesperación de pensar que podrían haber sido mis últimas palabras. Cuando nos volvimos a juntar, mi abuela me confesó que esta carta le había dado fuerzas para vivir y me agradeció infinitamente mis palabras... yo conmovida le replicaba que no tenía nada que agradecer, que ella se merecía eso y mucho más...


Hoy abuela, te echo de menos. Echo de menos hablar contigo, cuando nos reíamos juntas, cuando jugábamos a las cartas, cuando conversábamos sin parar... pero sé que sigues viviendo, sé que eres mi ángel y que por más años que pasen tu siempre permanecerás conmigo.
Cuando sea mayor, con canas en el pelo y arrugas en la piel, quiero que cuando me mire al espejo pueda ver en el reflejo ese trocito de ti que vive en mi. Entonces me despediré tranquila de este mundo y podré ir a donde estés tu para poder volver a estar juntas. Viviré entonces para alcanzarte...


¡Te amo!

Carta a mi abuela- Elche, 11 de Noviembre de 2008


Abuelita:
   Son tantas las cosas que quiero decirte que no encuentro las palabras para poder expresarme. No tengo ninguna intención de despedirme, no porque no quiera, sino porque tengo la convicción de que no es así, de que nos volveremos a encontrar y que de alguna forma siempre he sentido que eres parte de mí y sé que siempre lo serás. 
  Mi preocupación va más allá. ¿Alguna vez te he dicho lo mucho que te quiero?, ¿Alguna vez te he dicho lo mucho que te admiro? No sabes cuánto abuela. La vida no ha sido fácil, siento que a lo mejor no he estado contigo lo suficiente, pero conozco mis limitaciones y en mi caso es la distancia. Pero nunca, por más lejos que estuviera, por más tiempo que pasara sin hablarnos, nunca me he olvidado de ti. He atesorado en mi corazón cada momento que hemos vivido juntas desde mi primer día de colegio hasta la última vez que nos vimos en tu casa en Chile. 
  Recuerdo con gran cariño cuando íbamos a tu casa y nos tenías preparados unos doscientos pancitos con queso, de esos que nos gustaban tanto. Como no en mi regreso a Chile, los pancitos con queso no pudieron faltar. Ahí estaban, en tu mesa, como si el tiempo no hubiese pasado. Recuerdo también tu viaje a Perú y tu gran salto de la cama para matar un zancudo, aún pasando por encima de tus capacidades, y como era lógico ese salto terminó en caída y estuviste lesionada todo el viaje. Esa valentía y autosuficiencia la heredé de ti abuela.  En ese mismo viaje a Perú estuvimos en “La Posada del Minero”, nuestro pequeño lugar de paseos familiares donde disfrutamos contigo bañándonos en la piscina mientras tu recostada al sol nos veías jugar.
  Tengo una anécdota también muy buena. Tengo en mi memoria mi primera clase de inglés particular donde tú fuiste la profesora. Yo tenía que describir en inglés un objeto cualquiera. Curiosamente escogimos un utensilio para hacer limonada, “The lemonade Maker”, fue entre invención y diversión, porque usamos al máximo nuestra creatividad, pero al final mi nota fue muy buena para mi inglés de esos años. Aún así no faltó la pregunta de la profesora: ¿Macarena, lo has hecho tu sola? Y mi respuesta fue: No, mi abuela me ayudó. La profesora se quedó mirando como desconcertada y yo le dije: Es que mi abuela habla inglés, ¡Qué orgullo! 
  Quién lo diría, tenemos miles de recuerdos juntas y puedo seguir hablando de ellos, me es inevitable recordarlos porque sé que tu también los guardas en la memoria. Uno de los momentos favoritos de mi vida es cuando nos quedamos hasta las 4 de la mañana en tu casa conversando de todo un poco. ¡Esa noche fue magnífica!, ¡hablamos de tantas cosas! Esa noche sentí que me dabas aún más razones para quererte. Yo te miraba como si estuviera mirando a un ángel que me transmitía años de sabiduría, con una dulzura única como queriendo dejar en mí una marca imborrable, la cual conservo con un cariño especial y a formado parte de mí siempre. Es esa parte de ti que vive en mí. Siempre me ha gustado mucho conversar contigo y que me cuentes tus batallas, y por supuesto, que me des consejos. 
   También tenemos anécdotas divertidas: ¿Te acuerdas cuándo comíamos helado de chirimoya alegre a escondidas de todos? Eso me encantaba. Me gustaba que hicieses lo que querías hacer, ¿qué más inocente que comerse un helado? O cuando en el matrimonio de la Valentina te pregunté unas cinco veces si querías algo, siempre decías que no. Después de media hora preguntándote por fin me respondiste: “bueno ya… quiero un whisky doble”, ¡Esa es mi abuela!, ¡cómo no! Todas esas  anécdotas las recuerdo con gran cariño, y las cuento a la gente que conozco, porque me siento orgullosa de la gran abuela que tengo, porque eres muy especial para mí y porque tienes un espíritu que me contagia entusiasmo por la vida. 
   Recuerdo que mi madre dijo una vez que tendría que ser Macarena Mateo Anguita… Eso fue muy gracioso, pero me llenó de orgullo porque eso quiere decir que tengo muchas cosas de ti, no sólo la testarudez, porque somos obstinadas, sino otros muchos valores como la tenacidad, la fuerza, la alegría y el optimismo. ¡Estoy orgullosa de ser una Anguita! Aunque siempre pienso que me has dejado el listón muy alto porque eres una mujer que es un ejemplo de vida, una mujer que tiene ganado el cielo hace muchos años, que ha tenido que luchar para que su familia salga adelante y que ha aceptado las pruebas de Dios con gran humildad y entrega. 
  En estas épocas mujeres como tú, abuela, no existen. Por eso te admiro tanto, porque aunque tu vida no ha sido fácil, nunca he escuchado de ti una queja, siempre has mirado con optimismo el futuro, siempre has estado firme en tus convicciones, y también has sabido rectificar tus errores.
   Me siento una afortunada por conocer una mujer tan distinguida como tú. Simplemente creo que eres admirable y que nunca has formado parte de este mundo porque lo superas con creces, se te queda pequeño. 
    Sólo eso abuela, le he rogado a Dios que por favor me permitiera regalarte estas palabras que nunca sabré si serán las últimas pero son realmente lo que mi corazón guarda. He intentado plasmar ese pedacito de mí que es tuyo, eso que siempre vivirá aunque pasen los años y las distancias se hagan más largas. Por eso abuela, mis sentimientos son encontrados: por un lado tristeza porque el tiempo es cada vez más corto y las posibilidades de que otra vez pueda abrazarte y darte besitos son pocas, pero por otro lado la felicidad de saber que en mí siempre vivirás y de saber que siempre me acompañarás así como siempre lo he sentido. Te amo mucho…


                                                                   Tu siempre nieta
                                                                   Macarena Hernández Mateo… Anguita

10 comentarios:

  1. Simplemente hermoso!!!!!....siempre tuve la convicción de lo que nos quería y del gran amor que tenía a cada uno de sus nietos, de ti estaba super orgullosa y desde que supo que venías a este mundo estuvo siempre presente en tu vida, disfrutando con inmensa alegría cada avance y logro.... yo igual la siento cercana y ella sabía cuanto la quería también, desde el cielo seguirá rezando el rosario por cada uno de nosotros...grande abuela!!!!!

    Mamá

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  2. que bello macarena simplemente refleja el gran amor que le tienes, tu abuelita debe estar feliz leyendo tu carta en el cielo, un abrazo besos .
    rosa elena

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  3. es un bonito poema hasta me iso llorar rafleja el amor y el cariño que le tienes a tu abuelita

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  4. YO TAMBIEN PASÉ POR LO MISMO MUY MUY SIMILAR A TU CASO, SOLO QUE YO NO HE PODIDO SUPERAR SU IDA, ME GUSTARIA SABER COMO HACERLO, SI LO PODRÉ LOGRAR ALGUNA VEZ O ESTO ME LLEVARA A LA TUMBA. QUE DURO ES SABER QUE ALGUIEN TAN ESPECIAL SE VA Y NO LA VUELVAS A VER.

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  5. mi abuela ban cumpil años y no se que le boy hadar

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  6. yo tambien pieso que es muy facil hacer una carta pero es muy penoso dacelo delante de todos porque en mi caso a la fiesta de mi abuela dan a ir como unos 500 invitados y dan a tomar muchas fotos entoces no se que dalen o decirle algo entoces no se que regalare me pueden ayudar algien por fis todos sus cometarios me pueden seguir de algo por eso me gusto muchisimo

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  7. Hoy es cumpleaños de mi abuela y al leer esto se me hace un nudo en la garganta extraño mucho ami abuelita aun siento ese olor a leña con ke ella cosinaba ese olor a cafe de olla sus tortillas a mano extraño tu sonrisa me ayudaste mucho cuando tube mi primer bb me diste tantos consejos te AMO MI QUERIDA ABUELA

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    Respuestas
    1. Guardar esos recuerdos por siempre en mi corazón

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